Adoptar a un gato no solo beneficia a los adultos, sino que también a los niños a quienes les enseña aspectos positivos para su salud y desarrollo personal.
Uno de ellos recae sobre el bienestar psicológico y de salud que tiene acariciar su suave pelaje o escucharlo atentamente ronronear.
Diferentes estudios científicos han subrayado que tener un felino en casa puede prevenir enfermedades cardiovasculares, porque la sola presencia de ellos alivia la carga de estrés y nerviosismo y también ayuda a combatir la depresión.
😺¿Lo sabías?